
El cantante y Dj Boy George, icono de la música pop de los
80’s como vocalista de Culture Club, presentó su nueva faceta artística: la de
diseñador de moda para su marca B-Rude, un mundo al que reconoce la virtud de “haber
conseguido capitalizar la vanidad masculina”.
George Alan O’Dowd, como realmente se llama el cantante,
declara abiertamente que no le gusta “ser ambiguo, sino ser una loca” y que
este nuevo rumbo en su carrera artística es debido a que “la música pop murió
por culpa de
George acaba de presentar en Madrid su colección primavera/verano 07 en el marco de la iniciativa “Londonize”, con “un mensaje sexual” que aboga por “no disculparse por cómo se es”.
No me quiero casar!
Rebelde e inconformista, combativo y exigente con el público gay, George rechaza, sin embargo, las nuevas leyes españolas que permiten el matrimonio entre dos personas del mismo sexo porque “es ridículo querer casarse y que alguien se vaya con la mitad de tu dinero”, explica entre bromas.
Boy George fue objeto de una polémica recientemente por posesión de cocaína en su casa de Nueva York y, desde entonces, se reconoce inocente y “totalmente londinense” porque en Inglaterra “la gente es apolítica” mientras que en Estados Unidos “las autoridades son inhumanas”, sentencia.
“A quien le hicieron fotos metiéndose cocaína fue a Kate Moss”, bromea, “pero todo el mundo perdona a la gente linda”, defecto del que él mismo pecó con “algún ex novio”, afirmó en medio de una sonora carcajada.
Por eso, ahora en el mundo del diseño de ropa tampoco renuncia a tomárselo a la ligera y afirmar que “en realidad, la gente linda no necesita ir a la moda, puede ser extremadamente sexy y evocadora con una simple manera de andar”.
Pero, “aunque lo pueda parecer”, prosigue, esto no le
califica “como cínico, sino como optimista”, porque cree que, en cualquiera de
sus facetas, “nunca puedes esperar la reacción del público ante nada, la
sorpresa todavía es posible”.



